DERECHO
Justicia de género y Bicentenario

YESID RAMÍREZ BASTIDAS
Parte esencial del crecimiento como seres humanos es la sociabilidad con nuestros semejantes, la capacidad de desarrollar el cuerpo racional y emocional a través de la interacción con las personas que nos rodean, comprendiendo sus sentimientos, aceptando sus errores y aprendiendo de todas sus cualidades, todo un proceso de retroalimentación que nos ayuda a evolucionar en el camino de escoger lo que creemos más conveniente y desechar lo menos apropiado en la evolución de nuestra identidad como seres únicos y a la vez pertenecientes a la sociedad en que vivimos.
La comprensión de que no somos iguales, aceptando la diferencia en creencias, pensamientos e ideas, entendiendo que cada individuo es un universo en sí mismo, debe fomentar en nosotros la tolerancia, el respeto por la opinión de los otros, su religión, ideología política, tendencia sexual, la música de su preferencia, el equipo de fútbol que apoya, tantos aspectos que nos hacen disímiles entre sí y a la vez nos unen como comunidad humana, porque ser humano es sinónimo de cohesión de los opuestos.
La intolerancia ha llegado al extremo de generar violencia, punto culminante de nuestro deterioro como seres inteligentes y racionales. Y si a eso le añadimos la indiferencia ante el sufrimiento de nuestros semejantes, a la falta de empatía con las personas que necesitan una mano solidaria, hace pensar que debemos ayudar a impulsar un cambio de conciencia que retome los valores y las creencias que permitan identificarnos como parte de una comunidad en que nos necesitamos unos a otros para evolucionar como seres humanos, e inculcar a nuestros hijos la importancia de trabajar proactivamente buscando no sólo su propio beneficio sino la armonía de los demás, verdadera esencia del espíritu humanitario que debería impulsarnos a trabajar para ser cada vez mejores.

DERECHO
CÓMO NACE EL DERECHO
Jael Adriana Sánchez Gutiérrez
¿Cuál considera Carnelutti, es el origen del derecho?, la respuesta la lleva al campo de la Economía, puesto que en ella los actos económicos que son todos los que realiza el hombre para satisfacer sus necesidades, generan “la guerra” entre individuos, puesto que las necesidades son muchas y los bienes para cubrirlas son insuficientes, y entiéndase el concepto de guerra íntimamente relacionado con el concepto de propiedad, puesto que en el hombre no sólo busca tomar el bien para suplir su necesidad, sino que con mayor medida busca conservarlo.
La guerra, para Carnelutti, será entendida como la invasión de dominio, dándole aplicación a la célebre expresión “Homo Homini Lupus”, lo cual generará un caos en la vida social, y el hombre no puede vivir en él.
He aquí el secreto del derecho: el caos. Puesto que la economía por sí sola se torna insuficiente para terminar con el caos debido a que ésta es el reinado del egoísmo, del afán por obtener lo individual a costa de lo que sea, sería la antítesis de la moral, el reinado del altruismo, de la paz, de la libertad, o como lo plantea Kant, del respeto.
¿Pero entonces qué del derecho?, es precisamente porque el hombre no es un ser capaz de vivir por y en la moral, que necesita de algo que se le asemeje a esta, y ello vendría siendo el derecho como un subrogado de la misma.

DERECHO
DERECHO-CIENCIA? NO… DERECHO-JUEGO!

Enrique Quintero Valencia
El Derecho hace tiempo dejó de ser ciencia, si es que alguna vez lo fue. Ni siquiera se necesitaba a Kirtchmann para animar la discusión. El derecho es un juego. Se juega por equipos. A veces hay sanciones. Estas son cada vez más discutibles y discutidas. El juego-Derecho se juega así: Mi equipo plantea: Derecho es lo que yo llamo Derecho. El otro dispara a mi portería: No. El Derecho es lo que nosotros decimos que es Derecho. Tiro va, tiro viene. Al final, uno de los dos gana. Provisionalmente, porque puede haber instancias superiores. Que van hasta donde lleve el juego el equipo más fuerte, o más fresco, o con los mejores litigantes-jugadores…. Lo malo o bueno de Derecho-juego es que no tiene FIFA. O mejor, sí la tiene, pero de un peso muy precario porque no se respeta mucho. La FIFA del Derecho-juego bien puede ser la ONU, con su Derecho Internacional, los Tratados Internacionales con su Supraconstitucionalidad, el Bloque de constitucionalidad, la norma imperativa del jus cogens… Pero, ay! No todos la cumplen. A algunos equipos los protege una norma que no deja cobrar los tiros penales: El veto.


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