DERECHO
El derecho dúctil

Ley, derechos, justicia.
Gustavo Zagrebelsky.
(Traducción de Marina Gascón, 5ª edición, Madrid, Editorial Trotta, 2003), 156 págs. (RESEÑA)
Faustino Martínez Martínez
En tiempos tan oscuros reconforta saber que el Derecho sigue siendo objeto de desvelos y de reflexiones conducentes a la determinación de su función precisa en el seno de una sociedad dinámica, cambiante, donde no hay nada estable y todo está sujeto a revisiones intelectuales. Si el Derecho es el límite del poder, y éste se configura como la forma más perfecta (de las conocidas) que tenemos de encauzar la arbitrariedad con arreglo a ciertos parámetros más o menos lógicos (ese reducto al que muchos se aferran todavía desde las más altas instancias), es preciso delimitar cómo ha de operar aquél y si las fórmulas tradicionales que se han estilado para su justificación siguen teniendo validez o, por el contrario, es necesaria y urgente una revisión de los postulados primigenios que sustentan el aparato jurídico. El Derecho sigue siendo indispensable para la vida colectiva, pero cómo ha de operar el mismo, cómo se justifica su presencia, cómo ha de actuar, qué papel le queda por desempeñar en este mundo globalizado, injusto hasta la médula, a veces, complejo y sin visos de simplificación en el futuro más inmediato, es tarea que se debe resolver desde el presente y de un modo urgente, en la medida de lo posible.

DERECHO
EL RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN LABORAL
SANDRA BIBIANA BUITRAGO CASTAÑEDA
CARLOS ALFREDO ARAUJO PALOMINO

Trabajo de grado para optar al título de
Abogado
Director
DR. CARLOS ALVAREZ PEREIRA
Abogado laboralista
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS
DERECHO
BOGOTÁ D.C
2002
EL RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN LABORAL
1. INTRODUCCIÓN
Desde tiempos inmemoriales, cuando las personas tenían conflictos de
intereses recurrían a las autoridades para que les ayudaran a dirimirlos de la
mejor manera posible pero siempre existía una parte que no quedaba
satisfecha con la decisión, y en procura de obtener un resultado satisfactorio
“apelaba” la decisión inicialmente tomada. Es así como para evitar el ejercicio
abusivo del poder y garantizar el equilibrio que debe caracterizar a las
relaciones jurídicas, los legisladores establecieron mecanismos debidamente
reglados para que la obtención de la modificación de decisiones adoptadas por
las autoridades obedeciera a la equidad y a la justicia, reglamentación que con
el transcurso del tiempo adoptó la denominación procesal de recursos.
Hoy día, teniendo en cuenta el amplio desarrollo que ha tenido el derecho
procesal, es de medular importancia enfocar la atención a uno de esos medios
de los que gozan las partes de la litis, encaminado a obtener una variación
sustancial de la decisión procesal adoptada en cada caso particular,
especialmente dado al carácter de extraordinario que lo rodea y que lo hace
diferente dependiendo del ordenamiento procesal en el cual se desea hacer
efectivo, como lo es el recurso de casación.
Dentro de los mecanismos establecidos por el legislador para que las partes
involucradas en un proceso obtengan de las autoridades judiciales bien sea la
revocación, la aclaración, reforma o modificación de una decisión por ellas
adoptada, el legislador estableció los llamados recursos cuya clasificación,
operancia y aplicabilidad práctica dependen de la naturaleza misma de la
decisión judicial contra la que se oponen y su incidencia en el desarrollo de un
determinado asunto de derecho

DERECHO
Justicia de género y Bicentenario

YESID RAMÍREZ BASTIDAS
Parte esencial del crecimiento como seres humanos es la sociabilidad con nuestros semejantes, la capacidad de desarrollar el cuerpo racional y emocional a través de la interacción con las personas que nos rodean, comprendiendo sus sentimientos, aceptando sus errores y aprendiendo de todas sus cualidades, todo un proceso de retroalimentación que nos ayuda a evolucionar en el camino de escoger lo que creemos más conveniente y desechar lo menos apropiado en la evolución de nuestra identidad como seres únicos y a la vez pertenecientes a la sociedad en que vivimos.
La comprensión de que no somos iguales, aceptando la diferencia en creencias, pensamientos e ideas, entendiendo que cada individuo es un universo en sí mismo, debe fomentar en nosotros la tolerancia, el respeto por la opinión de los otros, su religión, ideología política, tendencia sexual, la música de su preferencia, el equipo de fútbol que apoya, tantos aspectos que nos hacen disímiles entre sí y a la vez nos unen como comunidad humana, porque ser humano es sinónimo de cohesión de los opuestos.
La intolerancia ha llegado al extremo de generar violencia, punto culminante de nuestro deterioro como seres inteligentes y racionales. Y si a eso le añadimos la indiferencia ante el sufrimiento de nuestros semejantes, a la falta de empatía con las personas que necesitan una mano solidaria, hace pensar que debemos ayudar a impulsar un cambio de conciencia que retome los valores y las creencias que permitan identificarnos como parte de una comunidad en que nos necesitamos unos a otros para evolucionar como seres humanos, e inculcar a nuestros hijos la importancia de trabajar proactivamente buscando no sólo su propio beneficio sino la armonía de los demás, verdadera esencia del espíritu humanitario que debería impulsarnos a trabajar para ser cada vez mejores.

|