Los poemas de
Mario Vásquez Posada

QUÉ HACER ?
No cabe en mí la culpa por hallarte
ni en tí la culpa de que yo te hallara.
Si mi senda me trajo a tu baluarte
fué porque estaba escrito que te amara.
No hubiera yo podido contemplarte
sin que mi corazón se enamorara,
y te amé sin siquiera preguntarte
por lo que nos acerca o nos separa.
Qué podría yo hacer en esta hora
para no amarte, mi gentil señora,
si tengo toda el alma floreciendo?
Como sé que no haré ninguna cosa,
pasa tú, si lo quieres, cautelosa,
sin escuchar lo que te estoy diciendo.
|