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| Hojas de Otoño
RECITAL DE
GERMÁN ZULUAGA URIBE
En otoño los árboles sus hojas
dejan caer al suelo agradecidos,
y parecen los campos florecidos
con alfombras cafés, verdes y rojas.
Alma mía: después de las congojas
y de los sufrimientos padecidos,
pero también después de los vividos
disfrutes, de estos versos te despojas.
Las hojas se nutrieron de los suelos
y a los suelos regresan compasivas
para pagar con ellas sus desvelos.
Hoy mis canciones como siemprevivas
entrego, y que compartan mis anhelos,
almas, como la mía, sensitivas.
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RECITAL DE
Jairo Maya Betancourt

AMOR…!
Amor, cómo me duele tu ceguera!
Cómo me duele! Inmenso y lacerado
está mi corazón, Amor!... clavado
por tu insistencia loca y marinera.
Ay, Amor, fue tu flecha tan certera,
que muero. Ay! La llaga en mi costado
cómo me duele. Qué crucificado
estoy en esta pena verdadera!
Ella, Amor, ella... júbilo y aroma;
fragilidad de tímida paloma
Ella, Amor, forma intensa de mi herida!
Amor, cómo me dueles...! Y qué vano
mi pleno corazón entre tu mano
como una flor al viento estremecida!...

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ANTOLOGÍA
DE PENSADORES (1)

Eduardo Galeano
Ante Panamá, Nicaragua o Cuba, el gobierno de los Estados Unidos invoca la democracia como los gobiernos del Este invocaban el socialismo: a modo de coartada. A lo largo de este siglo, América Latina ha sido invadida más de cien veces por los Estados Unidos. Siempre en nombre de la democracia, y siempre para imponer dictaduras militares o gobiernos títeres que han puesto a salvo el dinero amenazado. El sistema imperial de poder no quiere países democráticos. Quiere países humillados.
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ARTICULOS RECIENTES
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POESÍA
EL GORRIÓN,
y OTROS POEMAS
de
CAMILO OROZCO

No tiene del turpial la voz sonora,
ni el vistoso plumaje del canario,
pero alegra mi hogar desde la aurora
con su sencillo traje proletario.
En el humilde nido donde mora,
como un gamín inquieto y solitario,
sus escasas migajas atesora
con orgullo y fruición de millonario.
Hermano del de Asís, y compañero
del huerto, del ciprés y del alero,
él es símbolo fiel de mi cariño.
Y al contemplar su estampa montañera,
me acuerdo de la piedra traicionera
que le arrojé, brutal, cuando era niño.
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Cartas al Director
ANTOLOGÍA DE PENSADORES (5)
ELOGIO DE LA DIFICULTAD

ESTANISLAO ZULETA
La pobreza y la impotencia de la imaginación nunca se manifiestan de una manera tan clara como cuando se trata de imaginar la felicidad. Entonces comenzamos a inventar paraísos, islas afortunadas, países de Cucaña. Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y por lo tanto también sin carencias y sin deseo: Un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición. Metas afortunadamente inalcanzables, paraísos afortunadamente inexistentes.
Todas esas fantasías serían inocentes e inocuas, sino fuera porque constituyen el modelo de nuestros propósitos y de nuestros anhelos en la vida práctica.
Aquí mismo, en los proyectos de la existencia cotidiana, más acá del reino de las mentiras eternas, introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada, de las reconciliaciones totales, de las soluciones definitivas. Pude decirse que nuestro problema no consiste solamente ni principalmente en que no seamos capaces de conquistar lo que nos proponemos, sino en aquello que nos proponemos; que nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal. En lugar de desear una relación humana inquietante, compleja y perdible, que estimule nuestra capacidad de luchar y nos obligue a cambiar, deseamos un idilio sin sombras y sin peligros, un nido de amor y por lo tanto, en última instancia un retorno al huevo. En lugar de desear una sociedad en la que sea realizable y necesario trabajar arduamente para hacer efectivas nuestras posibilidades, deseamos un mundo de la satisfacción, una monstruosa sala-cuna de abundancia pasivamente recibida. En lugar de desear una filosofía llena de incógnitas, y preguntas abiertas, queremos poseer una doctrina global, capaz de dar cuenta de todo, revelada por espíritus que nunca han existido o por caudillos que desgraciadamente si han existido.
Adán y sobre todo Eva, tienen el mérito original de habernos liberado del paraíso, nuestro pecado es que anhelemos regresar a él.
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Derecho, Bioetica, Critica, Método Lógico-Deductivo, Maximo Gris
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