POESÍA

ALFREDO BERNAL V
POEMAS
LECCIÓN DE HISTORIA
Recuerda las lecciones de la historia:
ningún tirano vivió más de cien años,
ni hubo pueblo oprimido muchos siglos;
al fin cayó Calígula y se séquito
y Somoza por fin fue fusilado.
No duró Hitler treinta años
con su imperio
y Napoleón se derrumbó en la nieve
a las puertas del viejo Stalingrado.
Repasa las lecciones de la historia:
los pueblos van creciendo y a los tiranos
poco a poco los va dejando el tiempo,
rezagados, dispersos, desolados.
Los Mayas, sus pirámides,
su calendario de cosmogonías,
los códices, los dioses,
todo lo que Cortés rompió en un día
vive aún en el valle del Anáhuac.
El imperio romano
tan brillante, tan sacro,
fue dejando el camino al tiempo nuevo.
Recuerda las lecciones de la historia:
Bolívar, San Martín, Miguel Hidalgo,
Artigas, Morazán, O’higgins, Sucre,
todos los que en la fuerza de su brazo
esculpieron la luz del universo.

LITERATURA
LA SUERTE DE LAS COSAS VIVAS
(Las enseñanzas de Avatar)

JORGE ARANDA CORREA
No sé si antes había matado una cosa viva y si lo hice, seguramente ocurrió por accidente. Como mucho sería una hormiga, un zancudo o una lechuga que acuchillé cegado por las ganas de ensalada, pero nada grande… ni un caballo, ni una oveja, ni un árbitro. Todas cosas pequeñas e insignificantes por las que nadie reclama ni sufre y que no tienen mayor valor en el ecosistema.
La semana pasada estuve en el cine viendo Avatar. Allí, una especie de alienígena mitad humano mitad nativo de un planeta llamado Pandora, es enviado en una misión que pretende convencer a los nativos (ambientalistas intergalácticos), de abandonar el árbol sagrado que para infortunio de los Na vi (nativos) se encuentra sembrado sobre un yacimiento de un mineral precioso que los humanos pretenden explotar.
Pues resulta que Pandora es un planeta selvático en el cual habitan agresivas especies salvajes de hasta 10 patas, y unos colmilludos Na vi, que sobre todas las cosas protegen el equilibrio natural.
En su primer día como espía en la selva, el Avatar (Mitad humano, mitad nativo) se encuentra con una jauría de perros negros, de tres metros de largo que se lo quieren tragar entero. No encontrando más opción, el protagonista les da plomo y ayudado por una nativa que se le une inesperadamente, finalmente da cuenta de una docena de canes pandoreños.

LITERATURA
Ficcionalización de la oralidad y fetichización de la escritura: dos constantes en la narrativa colombiana actual.

Elsy Rosas Crespo
Para los novelistas colombianos actuales existen dos posibilidades creativas que se han ido consolidando desde comienzos del siglo XIX: asumir la existencia de la nación y la literatura colombiana como realidades con cualidades particulares susceptibles de ser plasmadas a través de la escritura y optar por la búsqueda del conocimiento y la expresión de lo más representativo de su región de origen o, bien, ratificar la inexistencia de dichas categorías a partir de la idea de que el arte se rige por leyes universales, es decir, que la literatura colombiana forma parte de un universo y que dicho universo supera los límites nacionales, partir de la convicción de que es más conveniente y representativo recurrir a las ideas y expresiones extranjeras (europeas) para tomarlas como paradigma, ya que en éstas hay una tradición cultural consolidada que debe ser asimilada. Desde la perspectiva propuesta en la segunda opción, el escritor sería un habitante del mundo, un descifrador de la condición humana; las cualidades estéticas de sus obras no podrían ser sopesadas, entonces, a partir del análisis de su condición social o su lugar del origen, sino que habría que ir un poco más allá, el telón de fondo serían las grandes obras de la literatura occidental.

POR TANTO SER

POEMAS DE LEON DARÍO GIL
Repaso de huellas
El andar es un oficio que comparto con León Darío, creo que desde tiempos inmemoriales; y me refiero tanto al caminar físico como del alma, pues sus historias de guapos, brujas, espantos y gitanos de su natal Caramanta me acompañan desde que el destino nos hizo encontrar en el camino de la vida.
“Hola caminantes” nos dicen a él y a mí cuando en nuestros recorridos consuetudinarios vamos y venimos por las sendas amadas de pueblos y ciudades. Siempre estamos, en estas andanzas, ejercitando el ojo contemplativo, el asombro frente a la vida, el mundo y sus cosas… y llevamos las bitácoras en donde vamos depositando, día a día, los tesoros de la memoria.
De ahí, de ese trabajo permanente con el nombrar para redescubrir las maravillas de la creación, es que surgen estos frutos recolectados por el alma. Es una cosecha ubérrima cultivada al calor del corazón, acunada amorosamente en los brazos de un poeta que vive en sus poemas, pues las palabras son sus compañeras, sus amantes, sus hijas, sus estancias, en fin, su universo.
Porque León escogió en la vida “ser” como es, simple, sencillo, ensoñador, palabrero, artesano del agua, del viento, de la tierra, del fuego; para forjarse permanentemente a la imagen y semejanza de su creador, que es él mismo.
No me gusta hacer análisis de la obra de alguien, porque siempre he pensado que ella habla por sí misma. Sólo digo que esta me gusta mucho, porque refleja y recrea delicadamente las estampas de un viajero que no deja de maravillarse y celebrar lo que sus sentidos le brindan en todo momento: un infinito y permanente éxtasis de eternidad.
Martín Rodas

LITERATURA
Sobre la Karenina:
Cuatro formas de amar e ingenuos afortunados
Leonardo Quintero Salazar
Envidio a Levin.
Me causa gracia la sutileza con la que abandona su ateísmo, y abraza al dios cristiano. Y sin embargo lo envidio.
Lo envidio como envidio a los que tienen licencia para ser necios. Yo a veces preciso de pensar para sonreír.
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