MAXIMO GRIS
tematicas
INICIO Máximo Gris
 
chat
contacto
zona de encuentro
archivo
LA FRASE DEL DÍA: “El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.” E. HEMINGWAY
 
 

 

 

 

 

 
 
LAS COSAS QUE ME ALEJAN DE TÍ

 

LA UNIVERSIDAD CLANDESTINA

Máximo Gris

Hay una universidad cuyo conocimiento se genera y transmite en secreto, con muchas dificultades, con un sentido esotérico y elitista. Es la universidad subdesarrollada, acomplejada, tercermundista, provinciana. En ella se genera una literatura que no lee nadie. He tenido la curiosidad de encuestar por correo, por teléfono y tét a tét a muchas personas, y hay una respuesta indiscutible: Nadie lee las revistas universitarias. O mejor dicho, sí las leen… los mismos que las escriben. La universitaria es una literatura de escritores que se leen entre sí.

Yo he hallado artículos interesantes en las revistas universitarias. Serían útiles a la docencia si los colegas profesores y los estudiantes las leyeran. Pero no las reparten ni siquiera en las universidades privadas: Hay qué comprarlas. Y no se compran los textos, ahora se fueran a comprar revistas, generalmente ladrilludas y cocidas en un inextricable idioma de neologismos y tecnicismos que disfrazan la inocuidad o la inexistencia de cacumen.

Son generalmente el resultado de las investigaciones entre comillas. Razón tenía Ki Ensabe Kien cuando afirmó que el que roba la idea de un autor es un plagiario, pero el que saquea a diestra y siniestra es un investigador.
Precarios “ensayos” donde se intenta la apariencia de cientificidad con el acopio de citas. En las revistas universitarias que tengo a mano he encontrado cositas llamadas ampulosamente “ponencias” con un promedio de dos citas por párrafo; lo que es cuatro citas por página o cuarenta citas para un “ensayo” de diez páginas. Sería más simple para estos glosadores anoésicos que al principio de su escrito escribieran: Bajo la gravedad del juramento advierto que nada de lo que sigue es mío. Todo esto reúne retazos tomados al azar de autores que se identifican al pie de cada página…

Por qué ese miedo a pensar, y a decir lo que se piensa? Ese miedo a pensar y a decir lo que se piensa se aprende en la Universidad, en los Centros de Investigación, en los reglamentos de tesis, en los semilleros y similares… En todos ellos se aprende a copiar autores, a hacer colchas de retazos conceptuales. Y se coge miedo a pensar. Porque los que los dirigen tienen miedo a pensar. Es de verse la taifa de metodólogos y guías de investigación que no han hecho una investigación en su vida. Pero saben saquear, y transmiten ese conocimiento, y para que nadie se desvíe cuentan con planes, programas, paradigmas, edgarmoranes, jurados, comités de evaluación y mil cosas más. Porque es importante para la universidad que sus revistas estén indizadas (o “indexadas”), es decir, metidas en un índice oficial internacional que revuelve o mezcla las joyas con la basura. El hecho de que sean revistas “indexadas” no significa que todo lo que allí brilla es oro.

Pero vamos a otros componentes de la literatura universitaria. Son los textos de estudio y las tesis de grado. La universidad moderna tiene como misión legalizar o normar, o canalizar, la comunicación que proviene del medio mundial bajo la forma de bombardeo anárquico, a través de todos los medios. La enseñanza no debe competir con la información o comunicación cotidiana, sino clasificarla y adecuarla a objetivos definidos. Los textos universitarios son una repetición de párrafos ajenos con mal estilo y falta de unidad. Y en uno o dos años están fuera de contexto. Pero hay algunos buenos, y resisten tres años. En cuanto a las tesis, hay temas harto interesantes que no tienen quién asesore la investigación, y hay toneladas de basura aprestigiada por los directores de tesis. Dijo Anatole France que ninguna persona debe ser enterrada sin que alguien diga algo frente a su sepultura. Así, ninguna tesis debe ser olvidada sin que alguien la haya leído. El sepelio de las tesis de grado se celebra sin ninguna solemnidad en las bibliotecas universitarias. Y algunas merecen un mejor destino y pueden resultar útiles como punto de partida de investigaciones continuadas. Pero nadie se cuida de ello. No todas las tesis se escriben “porque necesito graduarme ligero”. A algunas se les pone amor y verdadero interés. Éstas deberían ser conocidas y no engrosar la literatura de la universidad clandestina…

El optimismo de los hombres simples es indestructible. Todavía los consuela creer que aunque nadie es bueno para todo, todos somos buenos para algo. Después  de haber adorado durante siglos la voluntad, creyendo en los últimos tiempos a su pontífice Herr Schopenhauer, se tropieza uno con la falacia del “querer es poder”… Se puede ser inepto para la felicidad, como se puede serlo para la ingeniería o para la acrobacia sobre zancos…
La docencia universitaria es la participación en un proceso de intercambio de mensajes (información y actitudes) relacionados con los contenidos y proyectos de la cultura y la civilización tomados como ámbitos éticos de la vida social. El esfuerzo de la vida social, y de una vida universitaria legítima es generalmente el cultivo de las utopías. Y pensar creativamente es alimentar diariamente la utopía.

Hay qué reinaugurar la sensibilidad para reinventar la realidad. La realidad debe ser inventada cotidianamente. Ese es el papel del hombre práctico y creativo. El hombre no debe resignarse a heredar la realidad. Debe esforzarse por fabricarla deliberadamente cada día. La pedagogía se mueve sobre tres obsesiones. Si es tradicional, la obsesión por los contenidos. Si es tecnológica, la obsesión por los objetivos. Si es espontaneísta, la obsesión por los alumnos...

La globalización es la pretensión de la cultura de Occidente de hacerse universal. Lo busca a través de las instituciones de socialización, la Política, la Cultura, la Religión y la Escuela. Todas ellas se concentran en los medios de comunicación. En la juventud contemporánea de América el consumo de pantalla triplica el tiempo escolar. La clase baja consume pantalla nacional; las clases altas consumen televisión extranjera porque disponen de cabletv. Los medios –y concretamente la televisión- son los que alfabetizan en valores y disponen los cerebros hacia la globalización.

La obsolescencia de la formación universitaria es, en nuestro tiempo, de unos dos años.  De ahí la necesidad de la formación permanente. Las etapas críticas en esa educación han dado tiempo, primero, a una estructura dirigida a la INFORMACIÓN; ésta es seguida por un proceso de FORMACIÓN: La fórmula actual es entrenar para la COMPETENCIA.  Al saber mucho y al obrar bien, sucede ahora el triunfar a todo trance .

(Descargue el texto completo)


 
Máximo Gris

En el Día Internacional del Riñón y lugares anexos.

 

 

 





Derecho, Bioetica, Critica, Método Lógico-Deductivo, Maximo Gris

2007 (c) Copyright Máximo Gris. Todos los derechos reservados. Leer Condiciones de Uso y Politica de Privacidad . hosting by www.lashosting.com