FILOSOFÍA

 

 

 

El LENGUAJE COMO PRECEDENTE Y PRODUCTO DE LA LÓGICA Y LA RAZÓN.

Sebastián Rodríguez Cárdenas

 

Antes de exponer un tema en concreto, es necesario partir de una premisa que se configura como el mayor de los problemas en cuanto a la innovación teórica en el campo de la lógica. Con esto me refiero, a que la ciencia de la inferencia se encuentra de cierta forma dada y predispuesta, y por lo tanto, tomar partido sobre sus ámbitos o escribir sobre ella es una proeza que tiene siempre el riesgo de caer en una redundancia, en un absurdo o simplemente un texto de recopilación histórica o estadística.
Partiendo de aquí, puedo empezar a determinar el problema que pretendo tratar. Tenemos que dentro del estudio se tratan los actos del habla y por ende los usos que se le dan al lenguaje; dentro de los cuales podernos destacar que el uso informativo es el único que posee un grado de verdad o falsedad mientras que los demás usos (expresivo, imperativo, fáctico poético, entre otros) no poseen esa cualidad de, si se quiere, veracidad. Es importante resaltar que el hecho de carecer de verdad o falsedad no excluye su validez lógica, tanto así, que el uso argumentativo del lenguaje se da como el campo más abierto para proclamar errores de razonamientos psicológicamente persuasivos, mejor conocidos como falacias; sin embargo esto ramifica el tema propuesto por lo que es necesario regresar. Dentro de los usos del lenguaje, se encuentra el uso metalingüístico que se caracteriza por referirse hacia el lenguaje como el lenguaje mismo; lo cual genera una pregunta que creo es de suma importancia para el estudio del logos; esta es, si el lenguaje precede al razonamiento en cuanto a si mismo o, si por el contrario, las inferencias se dan primero a la formulación de un lenguaje.
El problema por supuesto plantea una necesidad de regresión hacia el punto de nacimiento tanto del lenguaje como de la razón, que si bien se presenta bastante interesante, no se puede dar en esta discusión. Así que citaré la ya conocidísima teoría de Engels sobre transformación el mono en hombre: “los hombres en formación llegaron a un punto de que tuvieron necesidad de decirse algo los unos a los otros (…) Primero el trabajo, luego y con él la palabra articulada, fueron los dos estímulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue transformando gradualmente en cerebro humano” . Esta visión preponderantemente materialista conlleva a la primacía del lenguaje sobre la razón empero no puedo desconocer que para formular una palabra con sentido y significación debo primero estar razonando sobre la palabra misma. Fácil sería decir que ambas condiciones se dieron al tiempo y solucionar la paradoja planteada, pero no siendo este el caso me propongo exponer con claridad mi punto de vista.


ENGELS, Federico. El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. Editorial Skla. Págs. 10 - 11