La traición ha acompañado al hombre desde mucho tiempo atrás. Ésta es según la Real Academia de la Lengua Española una “Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener” . La venganza es la reprimenda contra una persona después de una acción perjudicial para quien la comete. Desde el principio de la humanidad han existido ambas características, y estos defectos humanos continúan. En el caso de Colombia se ven día a día en todo lugar, y en muchos trabajos, pero en el mundo, también se pueden observar en abundancia. En Colombia, ya en tiempos de bicentenario se celebra una independencia de unos españoles que les dejaron las tierras a delincuentes en su mayoría con sed de riqueza y de matar, cosa que hicieron con los indios. El problema es que estas conquistas son en parte la razón del por qué en Colombia los sentimientos de traición y venganza, así como el siempre recordar los malos tiempos aún persisten; y que se han pasado desde los tiempos de conquista hasta la actualidad. Estos sentimientos y acciones se empezaron a forjar desde esa conquista sangrienta e irrespetuosa.
En el pasado de Colombia la traición siempre estuvo presente, como un fantasma que pasa junto a su historia y vive en ella. Este sentimiento pudo haber sido así por sus mismos conquistadores, personas que no se salvan de la traición. La obra de teatro “El Carnaval de la Muerte Alegre”, de Carlos José Reyes se sitúa en el Carnaval de Barranquilla, en un momento en que las personas quieren revivir el pasado, y con la ayuda de La Muerte conocen la historia de los conflictos que hubo en la fundación de la primera ciudad de tierra firme en Suramérica, Santa María La Antigua del Darién. Dos ejemplos perfectos son Vasco Núñez de Balboa y Martín Fernández de Enciso. Ambos pelean por el poder de este nuevo pueblo, y donde actos traidores predominan en este conflicto. Primero, Balboa se entra al barco de polizón, y cuando es descubierto, Enciso lo perdona y no lo asesina. Sin embargo, Balboa traiciona a Enciso tomando el poder del pueblo, ya que la tripulación estaba con él, y luego de empezar a construir y ser cuestionado por Enciso con el poder que consiguió, Balboa ordenó que lo arrestaran, a lo cual Enciso respondió: “¡Se arrepentirán de lo que están haciendo! ¡Lo prometo! Su infame comportamiento es tan grave como el hijo desnaturalizado que levanta su espada en contra de su propio padre. ¡Tan alevosa acción está proscrita por las leyes divinas y humanas!” . Luego, él es llevado a España en el primer barco que sale del pueblo. El problema de Enciso fue que en vez de irse a cualquier lugar del gigante continente de América para conquistar, sólo podía pensar en la forma de vengarse, cosa que hace luego de estar en España, para después acompañar a Pedrarias, quien volvió de la muerte. Enciso cumplió su logro, pues hizo que llevaran a Balboa a un juicio, donde los resultados no fueron favorables para el condenado, y el bachiller dijo lo siguiente al plantear los cargos contra su rival: “¡Soy el principal agraviado! Por eso solicito que Vasco Núñez me responda por las costas, daños y menoscabos que me han sucedido en cuanto a lo civil, porque de los daños morales prefiero no hablar. Su Señoría debe saber que he invertido todo mi capital en estas conquistas de Tierra Firme, y hasta ahora no he obtenido ningún beneficio…” Todo termina con Balboa siendo asesinado, y Enciso sin recibir mayor beneficio de las tierras, pero con la felicidad de verlo muerto.

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